miércoles, 29 de agosto de 2012

El


Él

Lienzo pintado de negritud, salpicado con luces que murmullan y se pierden,

El ejército de nubes pelea al viento para luego abdicarle en el horizonte,

Engaño de océano y de cielos,

Y el artista del pincel ámbar lo altera todo,

Aquí, el sonido para ensanchar y calmar el alma;

Aquí, la voz que susurra, invade y se aleja,

Aquí, el alba es un milagro,

Este instante entre el vacío y la llenez, y mis palabras corriendo sin alcanzar a atrapar lo que veo.
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